Ahora tu bebé comienza a incomodarse con las personas desconocidas y se pone nervioso. Tal vez te abrace con fuerza o llore cuando se acerquen a él personas desconocidas. Esto es normal, debes transmitirle confianza y cárgalo tú misma para que se calme, platica con quien se acerque y él sabrá que no hay nada que temer.
Ten paciencia, poco a poco se irá acostumbrando a estar en contacto con la gente, demuéstrale que tú y tu pareja siempre estarán con él.
Empieza a darse cuenta de que es un ser totalmente individual e incluso que puede permanecer solo.
Es capaz de reconocer objetos aunque y ha incrementado su posibilidad para seguirlos con la mirada aunque estén en movimiento. Explota esta nueva habilidad jugando al escondite con él.
Responde a sus balbuceos, probablemente repita algunas sílabas. Algunos bebés pueden juntar hasta dos sílabas. Notarás su respuesta a la conversación mientras más lo animes.
Le pueden salir sus primeros dientes, por lo general comenzarán con los dos dientes frontales de abajo y continuarán con los de arriba. Notarás que babea mucho esto se debe a la comezón que produce la salida de los dientes. Será importante que te acostumbres a limpiar continuamente sus dientes con algún cepillo o gasa y pasta para bebés. A partir de ahora puedes darle alimentos sólidos en forma de papilla.
Sabrá perfectamente dónde estás si lo llamas y si te ve en un espejo sabrá que no eres tú, sólo el reflejo y volteará para buscarte.