Escucha con mucha atención y ya entiende algunas frases, sin embargo su capacidad de hablar aún no está desarrollada, pero su parloteo ya suena como si dijera palabras o frases completas y realmente cree que dice algo, contéstale como si lo entendieras.
Háblale de manera sencilla pero como si lo hicieras con un adulto, aunque es el tono de tu voz lo que hace que él te entienda. Su carácter comienza a ser más evidente y te darás cuenta de ello de acuerdo a su respuesta a las demás personas.
Sus recuerdos perduran por más tiempo, sabe dónde encontrar algún juguete o imita acciones que vio días antes. Aunque su memoria se desarrollará hasta los dos o tres años, ya puede recordar experiencias que ocurrieron días antes.
Es en este momento que la personalidad de tu bebé comienza a definirse y su estado de ánimo también puede cambiar rápidamente de un momento a otro.
También puede comenzar a decirte adiós cuando te vas y está desarrollando su voluntad, puede negarse a algunas cosas.