Cambio de pañales

La manera como cambies el pañal y la frecuencia con que lo hagas son factores determinantes para que tu bebé esté cómodo y prevengas tanto rozaduras como infecciones.

Lo más importante es cambiarlo cuando te des cuenta que está mojado o sucio de orina y heces, ya que el exceso de humedad pueden irritar su piel.
Asimismo, la frecuencia de cambio de pañal varía de acuerdo a la edad del niño, pero en recién nacidos éstos deben cambiarse entre 5 y 7 veces por día, sobre todo después de las comidas.

He aquí unos tips a la hora de cambiar los pañales:

    1.- Limpia cuidadosamente el área de los genitales con agua y algodón después de cada evacuación. Espera que seque por completo antes de poner el pañal nuevo.
    2.- No uses jabones o toallas limpiadoras que contengan fragancias y sustancias irritantes.
    3.- Si tu bebé es niña, debes limpiarla de adelante hacia atrás para evitar una posible infección.
    4.- Si es niño y no está circuncidado, es muy importante que no trates de separar el prepucio (la piel que recubre la cabeza del pene) del glande porque puedes lastimarlo. Sólo limpia la parte exterior del pene, los pliegues de los testículos y las pompas.
    5.- Si tu bebé fue circuncidado, deberás limpiarlo con mucho cuidado, sobre todo durante los primeros días en que la zona esté cicatrizando.
    6.- Aplica una capa delgada de crema contra las rozaduras en cada cambio de pañal.
    7.- Los pañales desechables deben ser del tamaño indicado para la edad y el peso de tu bebé. Si son muy ajustados pueden rozar su piel.
    8.- No aprietes demasiado su pañal para que el aire pueda circular.
    9.- Si usas pañales de tela, lávalos únicamente con jabón de pasta. Después remójalos por 30 minutos en agua con vinagre (una cucharada por cada litro) para equilibrar el pH de la piel de tu bebé con los materiales del pañal. No lo enjuagues.

Suscríbete a nuestro boletín electrónico.