Semana 26:
Tu bebé flexiona perfectamente sus labios. Es la preparación para la alimentación.
Esta semana los orificios nasales del bebé están empezando a abrirse, brindándole la oportunidad de practicar la respiración. No hay aire que respirar, pero puede inhalar y exhalar fluido amniótico.
Ya puede sostener algunas cosas, entre ellas el cordón umbilical.
Mide 33cm y pesa 800 gr
Si no consumes azúcar te puedes sentir mareada y decaída.
Si hasta ahora puedes tolerar el picante en las comidas, puedes continuar usándolo. Cuando pruebas comidas diferentes, recuerda que tu bebé disfruta al igual que tú.
Semana 27:
La estatura de tu bebé es de 37 cm y su peso ronda los 875 gr.
Los pulmones siguen desarrollándose.
Los latidos del corazón de tu bebé pueden escucharse si se acerca el oído al abdomen.
El lanugo que cubre su cuerpo comienza a desprenderse.
Puede percibir tus estados de ánimo, es recomendable que te mantengas calmada y tranquila para no afectarlo.
La línea que divide el abdomen es más notoria debido a la concentración de melanina.
Los pechos continúan su crecimiento, preparándose para la lactancia.
La piel de la aureola, el pezón presentan pigmentación y se notarán unas venas que acceden a las mamas.
Semana 28:
Tu bebé ya pesa poco más de 1000 gr y mide 38 cm más o menos.
Su sistema nervioso ya es muy similar al de un recién nacido y percibe con claridad el mundo que tiene a su alrededor.
Su cerebro ya muestra los pliegues y fisuras de un cerebro adulto y controla las distintas actividades del organismo.
Conforme el lanugo se ha ido desprendiendo, aparece una capa de grasa bajo la epidermis.
Sus ojos ya están pigmentados y se ha determinado el color que tendrán, aunque será hasta los 6 meses de nacido cuando podremos saber con certeza el color de los mismos.
Ya identifica tu voz y la de su papá.
Los ciclos de sueño son de aproximadamente 30 minutos y seguro sabrás cuando esté despierto, sus movimientos son cada vez más bruscos y pueden llegar a causarte dolor.
Los dolores musculares y de espalda se acentúan; se produce insomnio y pesadez, y la torpeza es cada vez más notoria.
Es probable que se inicien las contracciones de Braxton Hicks, son un entrenamiento para que el cuerpo esté listo en el momento del parto.