Semana 10:
Tu bebé aumenta la producción de neuronas en su cerebro a un ritmo de 250,000 por minuto.
Comenzarán a desarrollarse los órganos sexuales a nivel externo.
Mide aproximadamente 4 centímetros y pesa casi 5 gramos.
Ya no sólo se aprecian sus extremidades, sino que hasta se mueven, sin embargo aún no se perciben.
El útero ocupa la mayor parte de la pelvis debido a su aumento de tamaño, incrementando las ganas de orinar.
Tus pechos sufren más cambios, aumentan de tamaño y cambia el color de la aureola.
Es importante controlar el aumento de peso. Éste no debe ser mayor a 1,500 gramos por mes.
Semana 11:
En esta semana se desarrollan de manera exterior los órganos sexuales, podrás saber si será niño o niña.
Comienza la producción de glóbulos rojos.
El cuello de tu bebé comienza a desarrollarse.
Las extremidades se alargan más y aparecen uñas.
En este momento tu bebé ya posee un estómago del tamaño de un grano de arroz, sus riñones procesan sangre y producen orina que se incorpora al líquido amniótico, y el pequeño hígado ya realiza sus funciones.
Mide aproximadamente 6 centímetros, pesa entre 8 y 9 gr.
Aparecen reflejos como patalear.
En caso de que tu bebé sea varón, comenzará con la producción de testosterona en los testículos.
En tu cuerpo disminuyen las náuseas, aumenta la circulación sanguínea, la respiración se hace más rápida sin representar molestia, se presentan sueño y cansancio.
Puede presentarse caída del cabello o adelgazamiento de las uñas.
El especialista podrá conocer con una ecografía, el diámetro biparental (DBP) que determina la distancia entre los huesos parietales de la cabeza del bebé, el diámetro abdominal y la longitud del fémur.
Se podrá saber si presenta alguna anomalía como la ausencia de algún miembro o problemas cardíacos.
Semana 12:
Tu bebé mide unos 9 cm y pesa entre 15 y 20 gr.
Sus órganos ya se encuentran bien formados y en su ubicación correcta.
La cabeza continúa creciendo en forma más lenta que en semanas anteriores.
Los dedos de sus manos y pies se separan.
Abre y cierra la boca tragando líquido amniótico.
Su corazón late de una manera más apreciable.
Empieza su calcificación, el esqueleto se vaya endureciendo.
Abre y cierra las manos y estira con mayor frecuencia sus piernas.
Sus nenitales ya están bien definidos.
Tu vientre ya es evidente, aunque en poco grado.
Debido a la presión interna de tu útero y al reducido espacio para tu sistema digestivo, es normal que aparezcan ardores estomacales, evítalos comiendo saludablemente.